Una alimentación adecuada debe adaptarse a la edad y situación de cada ave. Las edades indicadas son orientativas: sigue siempre las instrucciones del fabricante del pienso.
Pollitos: desde el nacimiento hasta las 6–8 semanas
Deben recibir un pienso completo de iniciación para pollitos. Tiene los nutrientes necesarios para el crecimiento y debe estar disponible durante todo el día, acompañado siempre de agua limpia.
Aves jóvenes: desde las 6–8 semanas hasta el inicio de la puesta
Se utiliza un pienso de crecimiento o recría. No conviene darles pienso de ponedoras antes de tiempo, porque contiene más calcio del que necesitan las aves que todavía no ponen huevos.
Gallinas ponedoras: desde el primer huevo
Cuando comiencen la puesta, pueden pasar gradualmente a un pienso completo para ponedoras. Este aporta la energía, proteínas, vitaminas y minerales necesarios para producir huevos y mantener una buena condición corporal.
El cambio de un pienso a otro debe hacerse poco a poco durante varios días, mezclando progresivamente el alimento nuevo con el anterior.
Gallos y grupos con aves de distintas edades
En grupos donde conviven gallos, gallinas y aves jóvenes puede utilizarse un pienso completo de crecimiento o mantenimiento adecuado para todo el grupo. Las gallinas que estén poniendo pueden disponer aparte de una fuente de calcio, como concha de ostra triturada, para que consuman solamente la cantidad que necesiten.
Calcio y grit
- El calcio adicional está destinado principalmente a las gallinas en puesta.
- No debe mezclarse indiscriminadamente con la comida de pollitos, aves jóvenes o gallos.
- Si comen grano entero, hierba u otros alimentos distintos del pienso completo, deben disponer de grit insoluble apropiado para su tamaño, que les ayudará a triturar el alimento.
El calcio y el grit cumplen funciones diferentes y no deben confundirse.
Agua
El agua limpia y fresca debe estar disponible permanentemente. Los bebederos deben limpiarse con frecuencia y colocarse de forma que las aves no puedan llenarlos de tierra o excrementos.
Durante los días calurosos es especialmente importante comprobar varias veces que haya agua suficiente y que no esté demasiado caliente.
Premios, verduras y restos de comida
El pienso completo debe ser la base de la alimentación. Los cereales, verduras y premios deben darse únicamente en pequeñas cantidades, ya que un exceso puede desequilibrar la dieta y reducir el consumo de pienso.
Nunca deben ofrecerse alimentos mohosos, rancios, fermentados, excesivamente salados o en mal estado.
Conservación del pienso
Debe guardarse en un recipiente cerrado, seco y protegido del sol, la humedad, los insectos y los roedores. No conviene acumular más cantidad de la que pueda consumirse mientras se mantenga fresca.
Señales que conviene vigilar
Una pérdida de peso, crecimiento deficiente, cáscaras frágiles, bajada repentina de la puesta o cambios persistentes en las heces pueden estar relacionados con la alimentación, pero también con enfermedades, parásitos, estrés o condiciones ambientales.
Si el problema continúa, consulta con un veterinario especializado en aves. Esta guía es orientativa y no sustituye las indicaciones del fabricante ni el asesoramiento profesional.

